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La caravana de los EEUU a Canadá en busca de insulina asequible

Un grupo de personas con diabetes tipo 1 de Minesota (EEUU) ha organizado una caravana hacia Canadá para comprar insulina a un precio mucho más bajo del que pagarían en las farmacias de EEUU.



#CaravantoCanada members pictured with insulin supplies
De izquierda a derecha: Travis Paulson, Quinn Nystrom, Vicky Lueftke, Leah Wornath (Dykhoff), Nicole Smith-Holt, Lija Greenseid.

Un grupo de personas con diabetes tipo 1 de Minesota (EEUU) hemos organizado una caravana a Canadá para comprar insulina a $30 el vial en lugar de a los $350 que pagarían en las farmacias de EEUU.  Todos los miembros de #CaravantoCanada son defensores de la iniciativa #Insulin4All.  Nicole Smith-Holt, cuyo hijo Alec Smith tenía diabetes tipo 1 y murió por racionar su cara medicación, acompañó a la caravana en su memoria. Travis Paulson, quien vive con diabetes tipo 1, escribe sobre su experiencia en la caravana y por qué el viaje a Canadá desde su estado natal de Minesota es tan importante para su vida.

En los EEUU, no es infrecuente que la insulina cueste tanto que a muchas personas con diabetes les quede poco dinero para comida, vivienda y otras necesidades. Yo necesito la insulina como otras personas necesitan el aire para respirar. Sin insulina, sufriría y moriría en unos pocos días. Para mí y para todos los que participamos en la caravana de los EEU a Canadá, obtener insulina es una cuestión de vida o muerte.

El grupo #Insulin4All de Minesota somos un grupo de defensores y promotores públicos que nos hemos unido para un propósito común. Gestionamos organizaciones sin fines de lucro y la mayoría de nosotros somos autónomos. Abogamos por la diabetes y la insulina asequible. La mayoría de quienes participamos en la caravana nos conocimos en una reunión en el edificio del Capitolio de Minesota, de foros en línea o de eventos públicos. Aunque la #CaravantoCanada es algo que hemos hecho para sobrevivir, creo que todos creemos que estábamos protestando por nuestras vidas y por las de otras personas con diabetes.

Vivo a solo 90 millas de la frontera con Canadá, lo que hace que viajar con regularidad para comprar insulina sea bastante fácil. Me diagnosticaron diabetes tipo 1 cuando tenía 14 años. Era un niño sano y atlético con hábitos alimenticios saludables. Un trastorno autoinmune como la diabetes tipo 1 no se para a escoger cuidadosamente.

Para mí, mis razones para ir a Canadá a por insulina son muy simples: comprar insulina para sobrevivir a un precio asequible.

Para mí, mis razones para ir a Canadá a por insulina son muy simples: comprar insulina para sobrevivir a un precio asequible. Utilizo aproximadamente cinco ampollas de Novolog/Novorapid al mes, o 15 ampollas cada tres meses. En los EEUU, eso cuesta 5.250 USD. En Canadá, las mismas 15 ampollas de insulina cuestan 409 USD. Incluso si utilizara un seguro médico, el precio en los EEUU seguiría siendo de 150 USD por vial, más un deducible de 600 USD. La insulina en Canadá es exactamente la misma insulina disponible en las farmacias de EEUU.

La caravana a Canadá no solo fue un viaje para comprar insulina, sino que también sirvió como una oportunidad para enseñar a otros defensores públicos, educar al público y utilizar los recursos de los medios de comunicación para divulgar la disparidad presente en el sistema sanitario de los EEUU. Nos pusimos en contacto con la farmacia canadiense y les informamos de lo que estábamos haciendo. Pedimos nuestra insulina por adelantado. Así nos aseguramos de que tuvieran suficiente insulina disponible para satisfacer nuestros encargos, y fue una manera de que no afectase a las necesidades de insulina de los clientes habituales.

¿Cómo y por qué deberían los ciudadanos estadounidenses seguir pagando 10 veces el precio que pagan otros países por la insulina que nos ayuda a seguir con vida? La realidad es que la mayoría de nosotros en el viaje, incluido yo mismo, hemos racionado o estamos racionando nuestra insulina para gestionar el coste de seguir vivos.

Los científicos que descubrieron la insulina vendieron la patente por un dólar por el bien común de la humanidad, para que nadie que viviese con diabetes tuviera que sufrir. Desde entonces, los tres grandes fabricantes de insulina (Lilly, Novo Nordisk y Sanofi) han ganado el control de las patentes y están utilizando una especie de extorsión cruel sobre las personas con diabetes. Se ha convertido literalmente en «tu dinero o tu vida». Sin la necesidad de armas.

Comprar insulina en Canadá es algo sobre lo que he sido muy abierto. He hablado abiertamente con mis senadores estatales y con la policía de Minesota. Todos están de acuerdo en que esto es algo que se debe hacer y que cualquier intento de detenerlo acabaría con la carrera de esa persona. El gobierno federal mira hacia otro lado con respecto a los suministros personales de insulina provenientes de otros países. En Canadá, la insulina no requiere receta médica. En los EEUU, los grupos de presión de los grandes intereses farmacéuticos consiguieron que se aprobara una ley en los 90 que exigía una receta para la insulina. Poco después, los precios de la insulina comenzaron a subir y no han parado desde entonces. Lo que que queremos es que esta ley sea revocada, ya que tiene mucho que ver con el precio.

Otro problema es que cada estado tiene sus propias leyes. A menudo esas leyes estatales entran en conflicto con las leyes federales. En Minesota, técnicamente, la importación de inyectables no está permitida. Sin embargo, una persona puede traer consigo un suministro de 3 meses de medicamentos personales al cruzar la frontera. Cuando ese medicamento es insulina, se convierte en una zona gris y, por lo tanto, no estábamos seguros de si nos iban a detener, si nos iban a confiscar nuestra insulina o algo peor. Viajar con una caravana, con algunos reporteros y equipos de noticias definitivamente provocó muchas sospechas que por lo general no están presentes. Todos sentimos un gran alivio después de declarar nuestros objetivos y la suma total de insulina a la patrulla fronteriza de los EEUU. Nos dieron la bienvenida de nuevo a los EEUU.

El Congreso de los EEUU necesita arreglar nuestro sistema fallido. Espero con ansias el día en que pueda sentirme seguro en mi propio país y tener acceso a una insulina asequible. En ese momento, dejaremos de necesitar una caravana a Canadá.

 

Travis Paulson es el director ejecutivo de Northern Minnesota Advocacy Group (#NMNAdvocacy), y vive en Eveleth, Minnesota.


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