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Poniéndonos serios con Anthony Anderson

El actor estadounidense Anthony Anderson es el protagonista de la exitosa comedia dramática Black*ish. Diabetes Voice ha tenido la oportunidad de entrevistar a Anthony para hablar sobre su viaje con la diabetes y por qué es un defensor público tan serio.


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Anthony Anderson

El actor estadounidense Anthony Anderson es el protagonista de la exitosa comedia dramática Black*ish junto a Tracee Ellis Ross, esposa de Anthony en la pantalla, y Laurence Fishburne como su padre. La serie gira en torno a la vida de un personaje central, un «hombre de familia», interpretado por Anthony, André (aka Dre) Johnson, que navega en una vida enla que ser negro, exitoso e integrarse demasiado fácilmente a la cultura actual puede tener algunos inconvenientes.

El programa es realmente cómico, aunque, recientemente, Black*ish ha recurrido a episodios con temas más serios, incluida la diabetes, un tema muy importante para el actor. Verán… Anthony fue diagnosticado con diabetes tipo 2 en 2002. En el episodio del 12, de diciembre de 2017, «Sugar Daddy», Dre se ve obligado a lidiar con un diagnóstico de diabetes tipo 2, con todo el miedo y la negación que a menudo pueden acompañarlo. Para ello, Anthony se ha asociado con Novo Nordisk para crear una campaña de concienciación sobre la diabetes titulada «Get Real About Diabetes» (Ponte serio con la diabetes), y como parte de esa iniciativa se escribió el episodio que trata sobre el diagnóstico de diabetes tipo 2 como parte de la trama de su exitosa serie de comedia.

Diabetes Voice ha tenido la oportunidad de entrevistar a Anthony desde su hotel en Chicago (donde trabaja en el rodaje de una nueva película) para hablar sobre su viaje con la diabetes y por qué es un defensor público tan serio.

Todo el mundo tiene su viaje concreto con la diabetes. ¿Cómo describirías el tuyo hasta este momento? ¿Sientes que vas en el asiento del conductor?

Al principio, no iba en el asiento del conductor. La diabetes me pilló por sorpresa. En aquel entonces, me sentía como «¿Cómo voy a lidiar con esta enfermedad? «, pero no te queda otra. Tenía treinta y pocos años cuando me diagnosticaron, y mi hijo tenía un año. Fui la primera persona de mi familia en ser diagnosticada con diabetes tipo 2; más adelante diagnosticaron a mi padre, después que a mí. Pero, ¿sabes?, mirando hacia atrás, una cosa está bastante clara: mi padre llevaba probablemente viviendo con diabetes más de 20 años sin ser diagnosticado. Ahora que conozco los síntomas de la diabetes, puedo ver que mi padre los presentaba. Vivía con diabetes desde la adolescencia, simplemente no lo sabía. Y luego a mi madre también se le diagnosticó diabetes tipo 2. La familia es una gran parte de mi viaje con la diabetes.

¿Cuáles son las cosas que haces activamente para ayudar a controlar tu diabetes?

Lo mío es caminar y correr en la cinta. Me pongo los auriculares y me pierdo en mi mundo o escucho música durante una hora. A veces lo hago dos veces al día porque funciona muy bien para mí, dado mi horario. También tengo un entrenador en Los Ángeles con el que trabajo cuatro veces a la semana. Es una mezcla de cardio, entrenamiento de fuerza y boxeo. Así que trabajamos con pesas y luego hacemos un poco de boxeo, luego cardio. Una alimentación saludable es igualmente importante. Tengo un mejor control de las cosas que hago conscientemente. Tengo más control sobre mi salud y me organizo mejor, haciendo tiempo para el gimnasio y comiendo los alimentos adecuados. Se trata de tomar decisiones más saludables.

¿Te importa hablar de tu tratamiento médico para la diabetes?

Claro, puedo hablar sobre eso. En este momento utilizo inyectables. No soy reacio a probar nada para mejorar mi vida. Sabes que las personas con diabetes tipo 2 como yo comienzan con medicamentos orales y luego pasan a los inyectables. Existe algo de inquietud al respecto. Todos queremos tiempo extra para solucionar el problema de la diabetes. La gente se pone nerviosa cuando un médico dice que es hora de comenzar a administrar insulina. ¡Sé cómo va! La gente que no quiere insulina dice, «¡Espera un minuto, dame un minuto!» Voy a resolver esto. ¡Voy a conseguir controlarme un poco mejor! Yo me encargo. ¡Dame otro mes, doctor! El doctor dice «Vale, has tenido trece años para hacerlo, pero no ha sucedido». Así que esta conversación continúa con el doctor diciendo «De acuerdo, te daré otro mes, pero será el mismo diagnóstico: seguirás teniendo diabetes y seguiremos teniendo que recomendarte las inyecciones.» He aprendido a hacer lo que sea necesario para estar saludable y controlar esta enfermedad.

¿Ha habido algún momento en su diagnóstico en el que haya tenido una revelación, y ha habido alguien clave en su vida que le apoyara durante ese tiempo?

La Dra. Anne Peters es mi doctora y lleva siéndolo desde hace 15 años, y para mí es más que solo una médica, es una amiga. Si hay alguien en mi vida que me alienta y me ayuda a superar mi diabetes, es mi médica. Por lo que respecta a una llamada de atención o revelación, ha habido algunos sucesos que, combinados, han tenido un impacto. La lista es larga. La pérdida de mi padre por complicaciones diabéticas hace 10 años tuvo un gran efecto sobre mí y mi necesidad de tomarme la diabetes en serio. Hay otras cosas, también. Tener amigos cuyos familiares desarrollan una enfermedad renal y utilizan diálisis, u otros que han perdido familiares por la diabetes. Todas estas pérdidas me hicieron evaluar mi propia situación respecto a esta afección. También está mi buen amigo que perdió el dedo gordo del pie debido a la diabetes, pero que se mostró muy indiferente ante el hecho de que perdió un dedo del pie. Yo le dije: ¡No! No es ninguna tontería que hayas perdido un apéndice por culpa de la diabetes. Nunca deberíamos tomar la diabetes a la ligera. Todas estas cosas fueron una llamada de atención. No quería acabar como un retrato en la pared o un recuerdo para mi familia. Quiero estar ahí para ellos, y para poder estar allí para ellos tengo que cuidarme, incluso si eso significa esforzarme a otro nivel. La diabetes no es ninguna tontería.

¿De dónde vino la idea de presentar una historia sobre diabetes en tu programa Black*ish?

Básicamente, estaba buscando un socio para concienciar a nuestra comunidad sobre la diabetes tipo 2. Contacté a Novo Nordisk y busqué el modo de integrar la diabetes con mi personaje André en la serie. Es la primera integración de este tipo, en la que al personaje principal que interpreto se le diagnostica una enfermedad que el actor principal, yo, tiene en la vida real. Queríamos hablar sobre los desafíos de André públicamente para generar una mayor concienciación. Es por eso que quiero hablar sobre la diabetes en Black*ish. Quería mostrar cómo la diabetes me ha afectado personalmente y cuán devastador puede ser su efecto. Aplaudo a Novo Nordisk por querer asociarse conmigo, por brindarme esta plataforma y por apoyarme en el deseo de llamar la atención del público hacia la diabetes a través de la serie. También desarrollamos la campaña Get Real About Diabetes. Hay una página de Facebook donde las personas pueden obtener información y se las anima a consultar a un médico y examinarse para ver cuál es su nivel de riesgo de desarrollar la enfermedad. Queremos que las personas estén informadas y sepan cómo vivir con diabetes, cómo manejarla y que no les cueste la vida.

¿Hubo alguna percepción errónea sobre la diabetes que quisiese desmantelar?

Sí, esta idea de que los jóvenes no están en riesgo o de que es una enfermedad de personas mayores. Tengo 47 años y me diagnosticaron a los 32 años, ¡en lo mejor de mi vida! Lo que quiero que la gente comprenda es que se den cuenta de que estos anuncios que presentan a personas mayores, como Wilford Brimley o Patti LaBelle o BB King, hablando de diabetes no funcionan y, de hecho, no me identifiqué con ellos. La gente asume que la diabetes es una enfermedad de personas mayores, pero yo no represento eso. La diabetes tipo 2 puede desarrollarse y se desarrolla en personas jóvenes y yo sabía lo importante que es añadir una cara nueva a la diabetes tipo 2. Quiero que el público entienda que esto no es sólo una enfermedad de personas mayores o una enfermedad de personas obesas, sino que la diabetes afecta a todos: jóvenes, viejos, flacos, gordos, blancos, negros, hispanos, etc. Esta es otra razón por la que quería ponerme en primera línea y compartir mi historia, para que las personas como yo puedan verse reflejadas en lugar de decir «Oh, diabetes, eso es como el problema de mi abuelo o eso es algo con lo que mi tía abuela tiene que lidiar». Quiero que las personas entiendan que la diabetes puede desarrollarse a cualquier edad.

¿Tiene un mensaje para todas las personas que estén leyendo esto?

Creo que la gente necesita comprender cuán importante es cuidar de uno mismo, hacerse exámenes de detección de diabetes y controlarla bien. También deben ser honestos con su médico y tener una conversación sincera sobre su diabetes. Más importante aún, creo que las personas deben ser honestas consigo mismas. ¿Estoy haciendo todo lo que puedo para llevar la vida más sana posible? Este es el mensaje de la campaña Get Real. Las personas con o sin diabetes deben hacerse esa pregunta. Nos debemos a nosotros mismos y a las personas que amamos en nuestras vidas ser responsables. ¡Se lo debemos a las personas en nuestras vidas porque dependen de nosotros! Necesitamos asegurarnos de que somos estamos lo más sanos posible.

 

Elizabeth Snouffer es Editor de Diabetes Voice


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